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Depresión Tardía:
No Es Una Parte Natural Del Envejecimiento
INICIATIVA SOBRE DEPRESIÓN TARDÍA
Todos nos sentimos tristes o melancólicos alguna
vez. Es parte natural de la vida. Sin embargo, cuando
la tristeza perdura e interfiere con la vida diaria,
eso puede ser depresión. La depresión
no es una parte normal del proceso de envejecimiento.
Es una enfermedad médica tratable como las enfermedades
cardíacas o la diabetes.
La depresión es una enfermedad seria que afecta aproximadamente a 15
de cada 100 adultos de 65 años o más en los Estados Unidos. Este
desorden afecta a un porcentaje aún mayor de personas hospitalizadas
o que viven en residencias de cuidado prolongado. Cuando la depresión
ocurre tardíamente en la vida puede ser una recaida de una depresión
anterior. Pero cuando la depresión ocurre por primera vez en una persona
mayor, por lo general, es a causa de otra enfermedad. Cuando la persona tiene
otra enfermedad la depresión puede ser difícil de reconocer y
de soportar.
LA DEPRESIÓN NO ES UN ESTADO DE ÁNIMO
PASAJERO
La tristeza asociada con pesares normales o dificultades
diarias es diferente a la depresión. Una persona
triste o apesadumbrada puede continuar con sus actividades
regulares. La persona deprimida padece síntomas
que interfieren con su capacidad para funcionar normalmente
por un largo período de tiempo.
Reconocer la depresión en una persona mayor
no siempre es fácil. A menudo es díficil
para la persona mayor describir como se siente. Además,
los/as ancianos/as americanos/as de esta época
crecieron cuando la depresión no se reconocía
como un desorden biológico y enfermedad médica.
Por lo tanto, algunas personas mayores temen ser llamados "locos/as" o
se preocupan que su enfermedad sea vista como una debilidad
de su carácter.
La persona deprimida o sus familiares pueden pensar que un cambio de ánimo
o conducta es simplemente un estado de "humor pasajero" y que la
persona solo necesita "sacárselo de encima." Sin embargo,
una persona con depresión no puede "pasar por encima" de su
enfermedad. La depresión es una enfermedad médica que debe ser
diagnosticada y tratada por profesionales especializados. Una depresión
sin tratar puede durar meses y hasta años.
UNA DEPRESIÓN NO TRATADA PUEDE:
- conducir a la incapacidad
- empeorar síntomas de otras enfermedades
- llevar a una muerte prematura
- terminar en suicidio
Cuando la depresión es debidamente diagnosticada
y tratada, más del 80 por ciento de los casos
se recuperan y regresan a su vida normal.
Los síntomas más comunes de la depresión
tardía incluyen:
- tristeza constante (por 2 semanas o más)
- sentirse lento, cansado
- preocuparse excesivamente acerca de problemas económicos
o de salud
- llorar frecuentemente
- sentirse inútil o imposibilitado
- cambiar de peso
- pasearse en un mismo sitio o estar intranquilo
- dificultad para dormir
- dificultad para concentrarse
- síntomas físicos tales como, dolor
o problemas gastrointestinales
Un signo importante de depresión es el alejamiento
de la persona de sus actividades sociales regulares.
En lugar de explicar sus síntomas como una enfermedad
médica, a menudo las personas deprimidas dan
explicaciones diferentes tales como:
" Es porque tengo demasiados problemas,"
" No me siento bien," o
" No tengo energía."
Por las mismas razones, frecuentemente, descuidan
su apariencia personal o comienzan a cocinar y comer
menos.
Como muchas otras enfermedades, hay varios niveles
y clases de depresión. Una persona puede no
sentirse "triste" por algo, pero puede mostrar
síntomas tales como, dificultad para dormir,
pérdida de peso o dolor físico, sin ninguna
explicación aparente. Esta persona puede estar
clínicamente deprimida. Esos mismos síntomas
pueden ser señal de otro problema y solo su
médico/a puede hacer el diagnóstico correcto.
PUEDE SUCEDERLE A CUALQUIERA
A veces la depresión ocurre sin una razón
aparente. En otras palabras, no necesariamente tiene
que "ocurrir algo" en su vida para que la
depresión aparezca. Esto es así porque
a menudo la enfermedad es producto de cambios biológicos
en el cerebro. Sin embargo, en las personas mayores
generalmente existen razones comprensibles para su
depresión.
A medida que el cerebro y el cuerpo envejecen, un
número de cambios bioquímicos naturales
comienzan a ocurrir. Estos cambios son el resultado
del envejecimiento, y de enfermedades médicas
o genéticas que pueden poner al anciano/a en
mayor riesgo de desarrollar depresión.
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CAMBIOS DE VIDA
Enfermedades crónicas o serias son la causa
más común de depresión en las
personas mayores. Sin embargo, incluso cuando una persona
está luchando con una enfermedad crónica
como artritis, no es natural estar deprimido. La depresión
se define como una enfermedad que dura dos o más
semanas y afecta la capacidad de llevar una vida normal.
Varios factores pueden contribuir al desarrollo de la depresión. A menudo
la gente describe un evento específico que precipitó su depresión,
tal como la muerte de un ser querido o la pérdida de trabajo por despido
o retiro. Lo que aparenta ser un período normal de tristeza o pesar
puede llevar a una pesadumbre intensa y prolongada que requiere atención
médica.
La pérdida de la pareja, con la que compartió un largo período
de la vida, o de un amigo es un evento común en la vejez. Es normal
sentir tristeza por esa pérdida. Pero se considera depresión,
más que luto, si el desconsuelo perdura o está acompañado
de cualquiera de estos síntomas:
- sentido de culpa no relacionado con la muerte del
ser querido
- pensamientos acerca de su propia muerte
- sentimientos constantes de sentirse inútil
- incapacidad de trabajar al ritmo acostumbrado
- dificultad para dormir
- pérdida de peso
Si alguno de estos síntomas es producido por
una pérdida, se debe consultar a un médico/a.
Cambios en las habilidades sensoriales o ambientales de la persona mayor pueden
contribuir a que desarrolle depresión. Ejemplos de estos cambios incluyen:
- cambios en la visión o audición
- cambios en la mobilidad
- retiro / jubilación
- mudanza (salir de la casa familiar)
- cambios en el vecindario
Otras enfermedades
En la población de ancianos/as las enfermedades médicas son una
razón común para la depresión y a menudo la depresión
empeora los síntomas de otras enfermedades. Las siguientes enfermedades
son una causa común de depresión tardía:
- cáncer
- enfermedad de Parkinson
- enfermedades cardíacas
- derrames cerebrales
- enfermedad de Alzheimer
Además, ciertas enfermedades pueden enmascarar
los síntomas de la depresión. Cuando
una persona deprimida esta preocupada con síntomas
físicos relacionados con un derrame cerebral,
problemas gastrointestinales, enfermedades cardíacas
o artritis, puede atribuir los síntomas depresivos
a una condición médica existente, o puede
ignorar los síntomas por completo. Por esta
razón, puede que no reporte los síntomas
de depresión a su médico/a creando una
barrera para su mejoría.
LA DEPRESIÓN ES TRATABLE
La mayoría de las personas mayores con depresión
pueden mejorar en forma notable con tratamiento. De
hecho, hay tratamientos sumamente efectivos para la
depresión tardía. Algunos tratamientos
comunes recetados por los médicos/as son:
- psicoterapia
- medicamentos antidepresivos
- terapia electroconvulsiva
La psicoterapia puede jugar un papel importante en
el tratamiento de la depresión, con o sin medicación.
Este tipo de tratamiento se utiliza mayoritariamente
como única terapia en casos de depresión
leve o moderada. Hay muchas formas de terapia de corto
plazo (10-20 semanas) que han probado ser eficaces.
Es importante que la persona deprimida encuentre un/a
terapeuta con el/la cual se sienta cómoda y
que tenga experiencia con personas mayores.
Los antidepresivos trabajan aumentando los niveles de neurotransmisores en
el cerebro. Los neurotransmisores son los "mensajeros" del cerebro.
Varias sensaciones, incluyendo el dolor y el placer, son el resultado del funcionamiento
de los neurotransmisores. Cuando la función de los neurotransmisores
está desbalanceada puede resultar en depresión.
Una de las razones más frecuentes por la falta de respuesta a un tratamiento
antidepresivo es no tomar la medicación correctamente. Olvidar una dosis
o tomar más de la dosis recetada altera el efecto del antidepresivo.
De manera similar, suspender la medicación demasiado pronto frecuentemente
resulta en una recaida en la depresion. De hecho, la mayoría de los
pacientes que cortan la medicación antes de cuatro o seis meses luego
de su recuperación, experimentarán una recaida.
Usualmente, un antidepresivo es recetado por un tiempo mínimo de seis
meses a un año. El medicamento, generalmente, toma de cuatro a doce
semanas para empezar a dar resultados. Si luego de ese período de tiempo
la depresión no mejora, el/la paciente debería consultar a su
médico/a. Los antidepresivos no son adictivos ni crean hábito.
Como la depresión puede ser una enfermedad recurrente, para evitar nuevos
episodios usualmente es necesario tomar la medicación por seis meses
luego de haber superado la depresión.
La terapia electroconvulsiva es un tratamiento que muchos temen sin razón.
En realidad, la terapia electroconvulsiva es uno de los tratamientos más
seguros, rápidos y efectivos en casos de depresión severa. Esta
terapia puede salvar vidas. La terapia electroconvulsiva es una de las mejores
elecciones en una persona con una depresión que amenaza su vida y que
no responde a la medicación, o en personas que no toleran la medicación.
Luego de una evaluación completa un médico/a determinará el
tratamiento más conveniente para la persona con depresión. Dicho
tratamiento requiere paciencia y perseverancia por parte del/la paciente y
su médico/a. Algunas veces diferentes tratamientos deben ser probados
antes de la recuperación total. Cada persona tiene características
biológicas y psicológicas propias que exigen un cuidado individualizado.
SUICIDIO
El suicidio es más común en personas
mayores que en cualquier otra edad. La población
mayor de 65 años representa más del 25
por ciento de los suicidios en la nación. De
hecho, los hombres de raza blanca, mayores de 80 años,
tienen un riesgo seis veces más alto de cometer
suicidio que el resto de la población, constituyendo
el grupo de más alto riesgo. Intentos de suicidio
o pensamientos y deseos intensos de morir deben ser
tomados seriamente en cuenta en las personas mayores.
Es apropiado e importante preguntarle a una persona deprimida:
- ¿siente que su vida no tiene sentido o razón
de ser?
- ¿tiene ideas de hacerse daño?
- ¿piensa llevar a cabo esos pensamientos?
- ¿hay pastillas o armas en su hogar?
- ¿se encuentra frecuentemente a solas?
La mayoría de las personas deprimidas agradecen
el cuidado, preocupación y apoyo, pero frecuentemente
se encuentran atemorizadas y rechazan la ayuda. En
el caso de un anciano potencialmente suicida, amigos
y familiares deben ser muy comprensivos. Ellos deben
intervenir activamente eliminando pastillas y armas
del hogar, y llamando al médico/a familiar,
profesional de la salud mental o, si es necesario,
a la policía.
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CUIDANDO A UNA PERSONA DEPRIMIDA.
El primer paso para ayudar a una persona anciana que
puede estar deprimida es asegurarse que tenga un examen
médico completo. La depresión puede ser
un efecto secundario de una condición médica
previa o de un medicamento. Si la persona mayor deprimida
está confundida o retraida es beneficioso que
un amigo o familiar la acompañe al médico/a
y provea información relevante.
El/la médico/a puede referir al anciano/a a
un/a psiquiatra con especialización
o experiencia en geriatría. Si la persona se niega a ver a un/a psiquiatra,
debe ser convencido de que la evaluación es necesaria para decidir si
necesita tratamiento para reducir los síntomas, mejorar su funcionamiento
y aumentar su bienestar general.
Es importante recordar que la depresión es una condición médica
tratable y no es una parte normal del envejecimiento. Por lo tanto, es vital
entender y reconocer los síntomas de la enfermedad. Como con cualquier
otra condición médica, el/la médico/a de atención
primaria debería ser consultado si alguien tiene síntomas que
interfieren con su vida diaria. Una persona mayor que es diagnosticada con
depresión deberá saber que hay profesionales entrenados que se
especializan en personas mayores (llamados psiquiatras geriátricos)
quienes pueden ayudarlo.
ACERCA DE AAPG
La American Association for Geriatric Psychiatry -
AAPG (Asociación Americana de Psiquiatría
Geriátrica) es una organización profesional
nacional de psiquiatras geriátricos/as. Los
1,400 miembros de AAPG son los/as investigadores/as
principales, educadores/as y médicos/as clínicos/as
en el área de la depresión tardía,
demencia, esquizofrenia, psicosis, ansiedad, disturbios
del sueño, y otras enfermedades mentales que
afectan a las personas mayores.
¿ DÓNDE CONSEGUIR AYUDA?
Geriatric Mental Health Foundation
7910 Woodmont Avenue,
Suite 1050
Bethesda, MD 20814
www.GMHFonline.org
American Association for Geriatric Psychiatry
(Asociación Americana de Psiquiatría Geriátrica)
7910 Woodmont Avenue
Suite 1050
Bethesda, MD 20814
(301) 654-7850
www.aagponline.org
American Association of Retired Persons
Program Division
(Asociación Americana de Personas Jubiladas
División Programas)
601 E Street, NW
Washington, DC 20049
(888) 687-2277
www.aarp.org
National Mental Health Association
(Asociación Nacional de Salud Mental)
2001 N. Beauregard St., 12th Floor
Alexandria, VA 22311
(800) 969-NMHA
www.nmha.org
National Alliance for the Mentally Ill
(Alianza Nacional de Enfermos Mentales)
Colonial Place Three
2107 Wilson Blvd., Suite 300
Arlington, VA 22201-3042
(800) 950-NAMI
www.nami.org
Depression and Bipolar Support Alliance
730 N. Franklin, Suite 501
Chicago, II 60610
(800) 826-3632
www.dbsalliance.org
National Institute of Mental Health – Public Inquiries
(Instituto Nacional de Salud Mental – Información pública)
6001 Executive Blvd., Room 8184, MSC 9663
Bethesda, MD 20892-9663
(866) 615-6464 (toll-free)
www.nimh.nih.gov
American Geriatrics Society
(Sociedad Americana de Geriatría)
The Empire State Building
350 Fifth Avenue, Suite 801
New York, NY 10118
(212) 308-1414
www.americangeriatrics.org
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